APOSTASIA

APOSTASIA


  1. Qué es apostasía? - Arthur W. Pink (1886-1952) - Una introducción y definición de apostasía

  2. Por qué algunos dejan a Cristo - Carlos Spurgeon (1834-1892) - Una serie de razones penetrantes por las cuales algunos se alejan de su profesión de fe en Jesucristo.

  3. ¿Apostasía parcial o total? - Ebenezer Erskine (1680-1754) - Cómo responden a sus propios pecados los creyentes profesantes, revela mucho acerca de su verdadero estado espiritual.

  4. Apostasía y Hebreos 6:4-6 - Arthur W. Pink (1886-1952) - Esta sobria porción de las Escrituras, presenta muchas serias preguntas: He aquí, algunas respuestas provechosas.

  5. La maldad de la apostasía - Ebenezer Erskine (1680-1754) - Una mirada penetrante a la manera como la apostasía provoca a Dios y es un oprobio a su santo nombre.

  6. Salieron de nosotros - Samuel Eyles Pierce (1746-1829) - Los apóstatas y anticristos se originan dentro de las iglesias de Cristo; su separación del pueblo de Cristo manifiesta su verdadera naturaleza.

  7. Siete marcas de los falsos maestros - Thomas Brooks (1608-1680) - Una guía fiel para ayudar a los hijos de Dios a identificar y evitar a los maestros falsos.

  8. Las maldades dentro de la Iglesia - Horatio Bonar (1808-1889) - Judas advirtió contra las maldades que causaba la declinación de las iglesias de Cristo en su época; estas advertencias tienen un mensaje poderoso para nuestra propia época.

  9. El trabajo del pastor y la apostasía - John Owen (1616-1683) - Una exhortación a los pastores para que se dediquen incansablemente a la preservación de la verdad de Cristo.

  10. La preservación final - Gardiner Spring (1785-1873) - Los verdaderos hijos de Dios perseveran porque su amor, gracia y poder eternos los preservan a ellos. La Cruz de Cristo representa todas estas cosas.

EL CAMINO HACIA UN MATRIMONIO CRISTIANO

EL CAMINO HACIA UN MATRIMONIO CRISTIANO


BEBÉS

BEBÉS


FEMINIDAD VIRTUOSA

FEMINIDAD VIRTUOSA


LA FIDELIDAD DE DIOS

LA FIDELIDAD DE DIOS


" ... Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones;" Deuteronomio 7:9


1. La fidelidad de Dios - Arthur W. Pink (1886-1952)

La infidelidad es uno de los pecados más preponderantes en esta época impía en que vivimos. En el mundo de los negocios, dar la palabra de uno, con muy raras excepciones, ya no es algo en que se puede confiar. En el mundo social, la infidelidad matrimonial abunda por todas partes, los vínculos sagrados del matrimonio se rompen con la misma facilidad que se descarta una vieja prenda de vestir. En el terreno eclesiástico, miles que han prometido solemnemente predicar la verdad no tienen ningún escrúpulo en atacarla y negarla. Ni puede el lector o el escritor declararse completamente inmune a este terrible pecado: ¡De cuántas maneras hemos sido infieles a Cristo y a la luz y los privilegios que Dios nos confió! Qué refrescante, entonces, que bendición indescriptible es levantar nuestra vista de esta escena de ruina, y contemplar a Aquél que es fiel, fiel en todas las cosas, fiel en todas las épocas.

2. Dios es fiel porque es inmutable - Edward Pearse (1633-1673)

Así como la inmutabilidad de Dios exige muchos deberes, también brinda mucho dulce consuelo a su pobre iglesia y pueblo. A decir verdad, no hay otra fuente y tesoro de consuelo como éste. “La inmutabilidad de Dios (dijo alguien) es la mejor bebida para refrescar el alma desfalleciente.” El gran refresco que Dios envió a Israel en su sufrimiento fue éste: “YO SOY EL QUE SOY” (Éxodo 3:14), o “Soy un Dios que no cambia”; y por cierto que esto les bastó. Pero más particularmente hay varias conclusiones reconfortantes que brotan de la inmutabilidad de Dios, conclusiones que contienen fuerte consolación.

3. La fidelidad de Dios en afligir a su pueblo - Charles Bridges (1794-1869)

“Conozco, oh Jehová, que tus juicios son justicia, y que conforme a tu fidelidad me afligiste” (Sal. 119:75).
Este es el reconocimiento del cristiano –completamente satisfecho con la dispensación de Dios. Esta es su confianza, tan vigorizante para su propia alma; tan alentadora para la iglesia. Los tratos del Señor son llamados sus juicios, no en el sentido de tener maldiciones judiciales, sino como actos de su justicia al castigar el pecado. “Porque es tiempo de que el juicio comience de la casa de Dios: y si primero comienza por nosotros, ¿qué será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?” (1 Pedro 4:17). Quizá también como la administración de sus sabios juicios en su medida y aplicación. “Castígame, oh Jehová, mas con juicio; no con tu furor, porque no me aniquiles” (Jer. 10:24). Pero aquí hay no sólo la confesión del juicio general del Señor, sino de su fidelidad especial a él mismo.

4. El refugio del hombre justo - John Flavel (1627-1691)

El glorioso atributo de la fidelidad divina se abre como una tercera cámara de seguridad para el pueblo de Dios en tiempos de sufrimientos y peligros. Habiendo visto el refugio del santo en el poder y la sabiduría de Dios, pasamos a la tercera cámara segura para refugio de los santos: La fidelidad de Dios.

5. El escondite de los santos en el día malo - Richard Sibbes (1577-1635)

"Y por eso los que son afligidos según la voluntad de Dios, encomiéndenle sus almas, como a fiel Criador, haciendo bien.” (1 Pedro 4:19)
Trataré ahora ese atributo de Dios que debe movernos a confiar en él, a saber que es un Creador fiel. Ahora bien, Dios es fiel: 1. En su naturaleza. Él es YO SOY, siempre él mismo, inmutable e invariable. 2. En su palabra. Se expresa tal como es. La palabra que procede de Dios es una expresión de la fidelidad de su naturaleza. 3. En sus obras. “Bueno eres tú, y bienhechor” como dice el salmista, (Sal. 119:68).

6. La fidelidad de Dios de generación en generación - Thomas Manton (1620-1677)

“Por generación y generación es tu verdad; tú afirmaste la tierra, y persevera” (Salmo 119:90).
Estas palabras contienen una verdad que es: (1.) Confirmada por la experiencia; (2.) Representada por un emblema apropiado y vivo “Tú afirmaste la tierra, y persevera”. Antes había dicho: “Permanece tu palabra en los cielos”. Ahora habla de ella manifestada en la tierra. Allí la constancia de las promesas de Dios es atestiguada por la duración y estabilidad de la moción de los cuerpos celestiales, ahora por la firmeza y lo inamovible de la tierra. La palabra poderosa y la providencia de Dios abarcan todo el mundo, esta parte más baja sobre la tierra al igual que la parte más alta de los cielos.

7. Dios cumplirá su palabra - Charles Simeon (1759-1836)

Casi no hay peor cosa que manifieste con más fuerza la depravación de nuestra naturaleza que esa propensión a mentir que percibimos en los niños en cuanto empiezan a hablar. Cuando los hombres ya han desarrollado su razonamiento, con demasiada frecuencia se desvían de la verdad, a veces por olvido, a veces por un cambio de sentimiento o de manera de pensar y a veces por su incapacidad de cumplir su palabra. Por lo tanto, es característico del hombre mentir: y todos somos tan sensibles a esto, que en cuestiones muy importantes exigimos de los hombres un juramento que confirme su palabra, y hacemos con ellos acuerdos por escrito, que somos cuidadosos en que sean correctamente avalados.

EL PROPOSITO ETERNO DE DIOS

EL PROPOSITO ETERNO DE DIOS


" ... conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor, ..." Efesios 3:11


  1. El gran plan de Dios para la redención - David Martyn Lloyd-Jones (1899-1981)
    “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor…” (Efesios 1:3-5).

    El gran plan de Dios es sugerido en el versículo 3. En la eternidad, hubo un gran concilio entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. El versículo que le sigue nos indica cuándo tuvo lugar: “Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor…” (Ef. 1:4-5). ¿Comprendemos que nuestra salvación fue ideada antes de que el mundo fuera ideado o creado? Es la comprensión de este hecho lo que impulsa al hombre a ponerse en punta de pies y alabar a Dios a viva voz: “¡Nos escogió en él antes de la fundación del mundo!”.

  2. El pacto de Dios en la eternidad - Carlos Spurgeon (1834-1892)
    Para comprender un pacto, hay que saber quiénes son los signatarios; segundo, cuáles son las estipulaciones del contrato; tercero, cuáles son sus objetivos y, luego, profundizando aún más, hay que comprender algo de los motivos que llevaron a las partes involucradas a establecer el pacto entre ellos.

  3. La naturaleza del pacto de Dios - Patrick Gillespie (1617-1675)
    La naturaleza general de este pacto es como todos los demás13. Sean las que fueren las diferencias que hacen exclusivo a un pacto, lo siguiente es esencial y común a todos ellos: Son acuerdos. Y es una transacción y acuerdo entre [el Padre] y Cristo el Mediador sobre la obra de nuestra redención. Notaremos la característica exclusiva de su naturaleza, al investigar un poco los diversos actos eternos de la voluntad de Dios que sucedieron al mismo tiempo para formar este acuerdo.

  4. Padre e Hijo coinciden - Peter Bulkeley (1583-1659)
    Que existe un pacto entre el Padre y el Hijo con respecto a nuestra salvación, lo admito con gusto, y me propongo enfocarlo y confirmarlo con las Escrituras. Todo el tema de nuestra salvación fue tramitado entre el Padre y Cristo antes de sernos revelado a nosotros. De allí que fue dicho que somos dados a Cristo (Jn. 17:6, 10) como si el Padre dijera al Hijo: “A estos tomo como vasijas de misericordia, tráemelos a mí porque se destruirán a sí mismos, pero tú los salvarás de su condición perdida”. Y entonces, el Hijo los toma de la mano de su Padre y, viendo la voluntad de su Padre (Jn. 6:37-39), se ocupa de que no se pierda ninguno de los que su Padre le dio.

  5. La realidad del plan de Dios - R. B. C. Howell (1801-1868)
    La Palabra de Dios enuncia de principio a fin, el más amplio de los testimonios sobre la verdadera existencia del Pacto de Redención, llamado Pacto de Gracia por la mayoría de los escritores.

    Por ejemplo, el carácter de Garante dado al Salvador en los oráculos divinos, incluye necesariamente la instauración de un pacto. Lo menos que puede decirse de esa asignación es que el que lleva ese título es, de hecho, el representante de terceros y, por lo tanto, asume el compromiso de cumplir ciertas obligaciones en el nombre y para el beneficio de estos (He. 7:22).

  6. El Mediador escogido - Arthur W. Pink (1886-1952)
    Los decretos de Dios, su propósito eterno, los consejos inescrutables de su voluntad, ciertamente, son muy profundos. No obstante, lo que sabemos es que, de principio a fin, tienen una relación definitiva con Cristo porque él es el Alfa y la Omega de todas las transacciones del pacto. Spurgeon lo expresó bellamente: “Busca la fuente celestial de la que fluyen hacia nosotros las corrientes divinas de la gracia y encontrarás que esa fuente es Jesucristo, el manantial del amor del pacto. Si tus ojos pudieran ver el rollo del pacto, si se te permitiera en un estado futuro, ver el plan de redención completo como fue trazado en las cámaras de la eternidad, verás la línea de sangre carmesí del sacrificio redentor que corre a lo largo del margen de cada página y verás, de principio a fin, que siempre apunta a un objetivo: La gloria del Hijo de Dios”. Entonces, resulta extraño que, a pesar de que muchos comprenden que la elección es el fundamento de la salvación, pasan por alto la gloriosa Cabeza de la salvación, en quien los escogidos fueron elegidos y de quien reciben toda bendición.

  7. Gran esperanza en el propósito de Dios - Thomas Brooks (1608-1680)
    Amados en nuestro Señor, en la primera parte de mi libro The Golden Key” (La llave de oro), les he mostrado a ustedes siete argumentos que cada cristiano sincero puede presentar, basados en varios pasajes en el Antiguo y Nuevo Testamento que se refieren, ya sea al gran día de rendir cuentas o a días particulares de hacerlo. En esta segunda parte, empezaré donde quedé y les mostraré otros argumentos especiales que todo creyente puede invocar en este caso…

  8. Designios de Dios en la muerte de Jesús - Archibald A. Hodge (1823-1878)
    Cristo murió en cumplimiento de los términos de un Pacto de Redención eterno acordado entre el Padre y el Hijo. Las condiciones asumidas por Cristo fueron que él, al vivir y morir, por su obra y sufrimiento, cumpliría todas las obligaciones legales de su pueblo. Las condiciones prometidas por el Padre fueron: “Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho” (Is. 53:11).

  9. El propósito de Dios consumado - Carlos Spurgeon (1834-1892)
    “Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos” (Apocalipsis 19:7-8).

    Mi objetivo principal es mostrarles que esa unión gloriosa y bendita que será celebrada entre la Iglesia y su Señor, será lo que Juan llama “las bodas del Cordero”. La unión siempre bendita y eterna de las almas con Cristo será específica y enfáticamente dependiente de su sacrificio. El Apóstol amado que recostó su cabeza sobre el Maestro y el que más sabía de él por inspiración del Espíritu Santo, describe aquí la unión perfecta de toda la Iglesia de Dios con su Esposo divino con estas palabras: “Han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado”...

  10. Amando a Jesús por su obra eternal - Isaac Ambrose (1604-1664)
    Debemos amar a Jesús por llevar a cabo esa obra grandiosa de nuestra salvación en la eternidad. Y ésta es el fruto o efecto de la fe porque, una vez que creemos, todos esos designios y transacciones nos corresponden, ¡sí! Son para nosotros. Entonces, ¿cómo podemos dejar de amar a ese Dios y a ese Cristo que nos amó a nosotros primero y sin reservas? Dios nos amó antes de que nosotros lo amáramos a él, nos amó aun en aquella eternidad antes de la fundación del mundo. Por ende, hemos de amarle por sobre todas las cosas. Así como el diamante da forma y forja al diamante, el amor da forma y forja al amor. O así como una pequeña chispa convierte al combustible en un gran fuego, así este antiguo amor de Dios y Cristo bien puede causar que nuestro amor se renueve.

EL DIOS TRINO

EL DIOS TRINO


"La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén." 2 Corintios 13:14


1. La más misteriosa de las doctrinas - Loraine Boettner (1901-1990)
La fe cristiana descansa sobre la revelación del Trino Dios, pero es la doctrina más difícil y misteriosa de todas. ¿Cómo hemos de entenderla?
2. Perspectiva general de la Trinidad - William Plumer (1802-1880)
Una presentación concisa e introducción a la misteriosa doctrina del Trino Dios.
3. Una esencia, tres personas - Wilhelmus à Brakel (1635-1711)
La clave para lograr una comprensión de Dios es lograr el equilibrio correcto entre la esencia de Dios como espíritu y la existencia de Dios como tres personas.
4. La doctrina expuesta - Loraine Boettner (1901-1990)
¿Cómo explicar la doctrina importante y difícil de la Trinidad? Esta exposición comprensible comienza con la naturaleza de Dios y luego describe las evidencias bíblicas del Dios único que existe en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
5. El orden divino en la Deidad - Loraine Boettner (1901-1990)
Una discusión importante de la relación entre las personas de la Trinidad.
6. Una doctrina fundamental - Arthur W. Pink (1886-1952)
Examen de cómo la doctrina de la Trinidad se relaciona con otras doctrinas vitales de las Escrituras.
7. Una doctrina provechosa - Wilhelmus à Brakel (1635-1711)
¿Puede una doctrina tan profunda y misteriosa ser práctica para el cristiano?
8. Comunión con la Trinidad - John Owen (1616-1683)
Una introducción al significado de la comunión con Dios y de la comunión que el creyente puede tener con cada una de las personas de la Deidad.
9. Salvación trinitaria - Carlos Spurgeon (1834-1892)
Una rectificación bíblica de la idea de que Jesús es nuestro Salvador a exclusión de las otras personas de la Trinidad.
EL EVANGELIO DE LA GRACIA DE DIOS

EL EVANGELIO DE LA GRACIA DE DIOS

El Evangelio de la Gracia de Dios es una colección de mensajes sobresalientes de siglos pasados que hablan sobre la doctrina de la salvación. Estos autores apuntan unánimemente a la fe bíblica de nuestros padres, y hablan poderosamente hasta nuestros días con instrucción Cristo-céntrica, exaltando la gracia. Herejías antiguas vestidas en túnicas de teólogos modernos están llevando a muchos lejos de la fe histórica que los Reformadores legaron a las iglesias de Cristo. Por lo tanto, deléitate en estas doctrinas, en esta comida spiritual que se encuentra en estas páginas para que el pueblo de Dios pueda caminar un vez más en la senda antigua que guía a la vida eternal en Cristo Jesús.


EL EVANGELIO
1. Un informe del cielo. Thomas Boston (1676-1732)
2. ¿En qué consiste el mensaje del evangelio? J. I. Packer
3. El amor inefable de Dios. Thomas Manton (1620-1677)
4. Una comprensión correcta del pecado. J. C. Ryle (1816-1900)
5. Crucifixión, resurrección y sustitución. C. H. Spurgeon (1834-1892)

EL EVANGELIO
6. El llamado al arrepentimiento. J. C. Ryle (1816-1900)
7. ¿Por qué se requiere fe?. Thomas Manton (1620-1677)
8. El evangelio y el jucio. Charles H. Spurgeon (1834-1892)
9. Perdón para el más grande pecador. Jonathan Edwards (1703-1758)
10. Un evangelio por el que vale la pena morir. C. H. Spurgeon (1834-1892)

SUSTITUCION
1. El corazón del evangelio Charles H. Spurgeon (1834-1892)
2. La obra federal de Cristo. Arthur W. Pink (1886-1952)
3. El gran intercambio explicado. Charles H. Spurgeon (1834-1892)
4. La obra penal de Cristo. Arthur W. Pink (1886-1952)
5. Un perdón completo. Octavius Winslow (1808-1878)
6. Satisfacción y sustitución bosquejadas. John Owen (1616-1683)
7. La sabiduría de Dios en la sustitución de Cristo. Jonathan Edwards (1703-1758)

JUSTIFICACION
1. La justificación aclarada Charles Spurgeon (1834-1892)
2. El significado de la justificación Charles Hodge (1797-1898)
3. La justificación como un acto forense. Charles Hodge (1797-1898)
4. El único fundamento de la justificación. James Buchanan (1804-1870)
5. El instrumento de la justificación. A. W. Pink (1886-1952)
6. No la fe, sino Cristo. Horatius Bonar (1808-1889)
7. Reconciliando a pablo con santiago. William Pemble (1591-1623)
8. Abuso de la justificación. Robert Traill (1642-1716)
9. Paz por medio de la justificación J. C. Ryle (1816-1900)

JUSTICIA IMPUTADA
1. El Señor, justicia nuestra Charles Spurgeon (1834-1892)
2. La justicia de Dios nos es contada a nosotros Horatius Bonar (1808-1889)
3. Nuestra justicia no depende de nosotros Juan Calvino (1509-1564)
4. Imputación de la justicia Charles Hodge (1797-1878)
5. La ley, maldición y justicia de cristo Ebenezer Erskine (1680-1754)
6. Justicia por sustitución Horacio Bonar (1808-1889)
7. Nueve consolaciones poderosas Thomas Brooks (1608-1680)
8. ¿Es el Señor su justicia? J. C. Ryle (1816-1900)

ARREPENTIMIENTO
1. ¿Qué es el arrepentimiento? William S. Plumer (1802-1880)
2. La necesidad de arrepentimiento. J. C. Ryle (1816-1900)
3. Seis ingredientes del arrepentimiento Thomas Watson (c. 1620-1686)
4. Arrepentimiento o fe: ¿Cuál viene primero? John Murray (1898-1975)
5. Cristo mandó que haya arrepentimiento Charles Spurgeon (1834-1892)
6. Pecado, pecadores y arrepentimiento John Gill (1697-1771)
7. Los frutos del arrepentimiento Arthur W. Pink (1886-1952)
8. Examen de nuestro arrepentimiento. Thomas Watson (c. 1620-1686)
9. El motivo principal para el arrepentimiento Charles Spurgeon (1834-1892)
10. El arrepentimiento y el juicio universal Samuel Davies (1723-1761)
11. El gozo del cielo y el arrepentimiento. Edward Payson (1783-1827)