Hechos: Cristo edifica su Iglesia
Después de su resurrección, Jesucristo se aparece a sus discípulos durante cuarenta días, hablándoles acerca del reino de Dios. Antes de ascender al cielo, les da una promesa y un mandato: recibirán el Espíritu Santo y serán sus testigos, comenzando en Jerusalén y extendiéndose hasta lo último de la tierra. Luego, asciende, dejando a sus discípulos esperando el cumplimiento de esa promesa.Los discípulos regresan a Jerusalén y perseveran en oración. En ese contexto, eligen a Matías para ocupar el lugar de Judas. Poco después, en el día de Pentecostés, el Espíritu Santo desciende sobre ellos con poder. Comienzan a hablar en diferentes lenguas, y una multitud se reúne. Pedro se levanta y predica, explicando que aquello es el cumplimiento de las Escrituras y proclamando a Jesús como Señor y Cristo. Muchos son convencidos, se arrepienten y son bautizados. Así nace la iglesia.
Los creyentes viven en comunión, perseveran en la enseñanza de los apóstoles, en la oración y en el partimiento del pan. Mientras tanto, los apóstoles continúan predicando. Pedro y Juan sanan a un hombre cojo, lo que provoca otra oportunidad para anunciar a Cristo. Sin embargo, esto también trae oposición. Las autoridades religiosas los arrestan y les prohíben predicar, pero ellos continúan con valentía. La iglesia crece, pero también enfrenta desafíos internos. Ananías y Safira mienten y mueren bajo el juicio de Dios, mostrando la santidad de la comunidad. Luego surgen tensiones en la distribución a las viudas, lo que lleva al establecimiento de servidores (diáconos), entre ellos Esteban.
Esteban predica con poder, pero es acusado falsamente y llevado ante el concilio. Allí da un discurso que recorre la historia de Israel, mostrando la resistencia del pueblo a Dios. Finalmente, es apedreado, convirtiéndose en el primer mártir. Su muerte marca el inicio de una persecución más intensa, que dispersa a los creyentes fuera de Jerusalén.
Esta dispersión lleva el evangelio a otras regiones. Felipe predica en Samaria, donde muchos creen. También comparte el evangelio con un funcionario etíope, quien es bautizado. Mientras tanto, un perseguidor de la iglesia llamado Saulo viaja hacia Damasco, pero en el camino tiene un encuentro con Cristo. Queda ciego, luego recupera la vista y es transformado. De perseguidor pasa a ser predicador del evangelio.
La iglesia continúa creciendo y extendiéndose. Pedro realiza milagros y, en una visión, Dios le muestra que no debe llamar impuro a lo que Él ha limpiado. Esto prepara el camino para que predique a Cornelio, un gentil. Cuando el Espíritu Santo también desciende sobre los gentiles, queda claro que el evangelio es para todos, no solo para los judíos.En Antioquía surge una iglesia fuerte, donde por primera vez los discípulos son llamados “cristianos”. Desde allí comienza la obra misionera organizada. El Espíritu Santo aparta a Pablo y Bernabé para la misión. Viajan por diversas regiones predicando el evangelio, estableciendo iglesias y enfrentando oposición. Surge entonces una discusión importante: ¿deben los gentiles cumplir la ley de Moisés? En el concilio de Jerusalén, los apóstoles concluyen que no, afirmando que la salvación es por gracia, no por obras de la ley.
Pablo continúa sus viajes misioneros, acompañado por distintos colaboradores. Predica en ciudades clave, como Filipos, Tesalónica, Corinto y Éfeso. En cada lugar, algunos creen, otros rechazan, y muchas veces enfrenta persecución. Sin embargo, las iglesias se fortalecen.
Finalmente, Pablo regresa a Jerusalén, donde es arrestado tras ser acusado por los judíos. A partir de ese momento, pasa por una serie de juicios ante autoridades judías y romanas. Apela al César y es enviado a Roma. En el camino, enfrenta un naufragio, pero sobrevive. El libro termina con Pablo en Roma, bajo arresto domiciliario, pero predicando el evangelio con libertad. Aunque está encadenado, el mensaje no lo está. Y así, el relato queda abierto, mostrando que la obra de Dios continúa avanzando.












































